
La verdad es que el interés por el medio ambiente, y sus temáticas como cambio climático y fuente de energía sostenibles, se ha incrementado en los últimos años. Esa realidad también se ha visto reflejada en una mayor cantidad de notas en medios de prensa. Incluso, hoy es posible que una noticia sobre este tópico aparezca en portada.
La discusión en el seno de los foros virtuales ha sido rica en perspectivas. El primer punto a discutir versó sobre la definición que manejábamos sobre desarrollo sostenible.
"¿Qué es el desarrollo sostenible? Lo entiendo como el uso eficiente y racional de los recursos naturales para satisfacer las necesidades de los humanos, y para garantizar que las futuras generaciones también tengan acceso a esos recursos", explica Verónica Díaz Favela.
Este es un periodismo de servicio y con eso concuerdan todos los participantes del curso. De ahí la importancia de involucrar al público. La función del periodista es servir de puente para que la audiencia se acerque al tema más allá del argot utilizado por científicos o ambientalistas.
"Para llegar a la audiencia en un tema tan importante y trascendente como el desarrollo sostenible hay que hacer uso de una adecuada técnica periodística, hay que impactarlo desde un buen titular, hay que llamar a la curiosidad de la gente, hay que ser creativo y hay que ofrecerle material concreto y valioso. No podemos perder de vista el tiempo que el lector común y corriente puede dedicar a un material periodístico. A veces pensamos que está a nuestra disposición, pero lo cierto es que el lector de estos tiempos es una persona –que al igual que los periodistas- va contra el tiempo. Y solo se queda en lo que realmente llame su atención", argumenta Esther Vargas Camacho.
Ahora bien, muchas veces esas temáticas son polémicas. El riesgo está en que perdamos la perspectiva y nos volvamos voceros de una polémica con tal de defender una causa.
"Sí se pueden determinar límites entre la polémica y el buen periodismo que argumenta una posición. Con la polémica, el que emite la información crea un escenario que solo describe las posturas (de políticos, empresas, comunidades, sociedad civil) que se contraponen. Una noticia polémica, dentro de una agenda setting, puede interesar al público porque se informa sobre la situación del conflicto. El buen periodismo trata una noticia polémica y está comprometido a aportar una idea nueva: un diagnóstico, un pronóstico, una propuesta de cambio. Es decir, ese buen periodismo deconstruye los discursos y los reconstruye para intentar llegar a una verdad. Es por eso que las noticias relacionadas con el desarrollo sostenible, especialmente las de casos de denuncias, no pueden ser una mera recopilación de datos o argumentos de las partes", comenta Sissy Delgado.
"En una polémica, el interés es que una postura predomine por encima de la otra u otras, incluso a costa de faltar a la verdad u omitir información. Su fin último puede ser simplemente hacerle publicidad (o descalificar) a una persona, empresa, idea o proyecto", añade Verónica Díaz Favela.
"La polémica, como lo han planteado otros foristas, contribuye al entendimiento de una coyuntura. El papel que debe desempeñar el periodista, entonces, será el de interrogador de las partes para procurar el entendimiento del público", suma Carlos Andrés Sanabria Duarte.
"Siempre es de celebrarse la inclusión de denuncias ambientales en las redacciones, pero esto no es suficiente. La protesta ambiental no debe monopolizar la voz en los reportajes. Es necesario que el periodista adquiera una visión más amplia del problema. Abrir espacios a los denunciantes no nos vuelve periodistas ambientales, hay que realizar la tarea completa", señala Ximena Peredo.
"Creo que el periodismo ambiental debe impactar en los círculos donde se toman las decisiones y estar al pie de todo aquello que afecte la vida humana y de las especies", anota Carlos Andrés Sanabria Duarte.
Como los expuse en uno de los foros, ejercer el periodismo - sea ambiental, deportivo, económico, político, etc - siempre conlleva el riesgo que nos volvamos fanáticos de ciertos temas o causas y esa es una delgada línea.
Cierto, como dice Luis Diego Marín, estamos frente a un movimiento social y a nosotros nos corresponde informar sobre él. En el cómo radica la reflexión.
Y usted, ¿qué opina sobre esto?